Se presenta Agent.IA en el Smart City Expo, la plataforma pública y compartida para el mundo local
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Las diputaciones de Barcelona, Girona, Lleida y Tarragona y el Consorci AOC han presentado este 3 de noviembre, en el marco delSmart City Expo World Congress, el modelo de colaboración con el que Cataluña quiere impulsar la adopción de la inteligencia artificial en el mundo local, articulado en torno a dos iniciativas complementarias: Local.IA, la estrategia compartida de conocimiento, metodología y gobernanza, y Agent.IA, la plataforma tecnológica que permite experimentar y desplegar soluciones de IA con garantías.
Que la IA llegue a todos los ayuntamientos
La presentación ha puesto sobre la mesa un reto compartido: cómo garantizar que todos los gobiernos locales, independientemente de su tamaño y capacidad, puedan aprovechar la inteligencia artificial para transformar los servicios públicos y mejorar la atención a la ciudadanía.
La respuesta parte de una experiencia que ya se ha aplicado exitosamente en la transformación digital: construir una vez, compartir entre todos. La colaboración entre las diputaciones, la AOC y el mundo local ha hecho posible que hoy, en un municipio pequeño, tramitar electrónicamente o acceder a la información pública del portal de transparència sea tan fácil como en una gran ciudad. Ahora el reto es trasladar ese mismo modelo compartido a la inteligencia artificial.
La propuesta es compartir conocimiento, datos, infraestructuras, metodología y soluciones. No se trata de que cada ayuntamiento construya su IA, sino de crear las condiciones para que todos puedan utilizarla con garantías.
Muy digitalizados, pero poco transformados
La IA llega en un momento en el que las administraciones públicas han avanzado mucho en digitalización, pero todavía tienen un importante margen de transformación. Digitalizar un procedimiento no significa necesariamente hacerlo más sencillo, rápido o eficiente. Aún existen procesos como la tramitación de ayudas sociales, las licencias de obras o las solicitudes de acceso a la información pública que mantienen buena parte de la complejidad de hace años.
Aquí es donde la IA puede aportar un salto cualitativo. Pero la tecnología, por sí sola, no transforma una organización. Puede acelerar y catalizar el cambio, pero para que este cambio sea real se necesitan gobernanza, datos de calidad, recursos compartidos, talento, nuevos modelos organizativos y una visión común.
Por eso, Agent.IA no se plantea sólo como un proyecto tecnológico, sino como una iniciativa colaborativa y una infraestructura compartida para acelerar la transformación del mundo local.
Uno de los elementos más singulares de la iniciativa es precisamente su modelo de gobernanza. La experiencia de otros países y comunidades muestra que los proyectos de IA pública suelen estar liderados por una administración que desarrolla soluciones que después pueden aprovechar otros organismos. El modelo catalán quiere ir más allá: administraciones de distintos niveles que comparten visión, conocimiento, datos, recursos y soluciones desde el inicio.
Es una apuesta ambiciosa y también una invitación a aprender conjuntamente. Innovar significa experimentar, contrastar resultados y asumir que no todas las pruebas funcionarán en la primera.
La segunda son los recursos compartidos: metodología, formación, directrices, buenas prácticas y experiencias. La tercera es la plataforma compartida de soluciones de IA, con herramientas que permitan experimentar, validar y desplegar soluciones de inteligencia artificial de forma ágil y segura.
Y la cuarta es la infraestructura tecnológica y de datos común, que garantiza la gobernanza y la calidad de los datos.
Local.IA: acompañar a los ayuntamientos en la implantación de la IA
Local.IA es un ecosistema de recursos compartidos para acompañar a los ayuntamientos en la implantación de la IA: formación para cargos electos y personal técnico, metodología y directrices para evaluar casos de uso, modelos de documentos, buenas prácticas y una comunidad donde compartir experiencias. El objetivo es que ningún ayuntamiento, por pequeño que sea, tenga que afrontar solo las preguntas que plantea la IA.
Todo ello desde un modelo público, seguro, sostenible y ético: público, porque el liderazgo y el control son de las administraciones; seguro, porque protege los datos y derechos de las personas; sostenible, porque comparte costes y prioriza soluciones eficientes, y ético, porque pone en el centro la transparència algorítmica y los principios del Reglamento europeo de inteligencia artificial.
Experimentar sí, pero con garantías
La confianza es una condición indispensable para que la IA pueda incorporarse a los servicios públicos.
Por eso, antes de poner un caso de uso en producción, la propuesta es elaborar informes de transparència algorítmica que analicen sistemáticamente los derechos y principios a garantizar, los riesgos, el potencial y el impacto de la solución, las medidas de mitigación necesarias y los mecanismos de seguimiento y supervisión.
No basta con que un sistema funcione. Es necesario poder demostrar que funciona con garantías. Esto implica generar pruebas y evidencias, establecer controles periódicos y supervisar su comportamiento a lo largo del tiempo. Esta metodología permite pasar de la experimentación a servicios reales reduciendo riesgos y construyendo confianza entre las administraciones, los profesionales públicos y la ciudadanía.
Una caja de herramientas de IA compartida para experimentar
Agent.IA quiere ofrecer a las administraciones locales un entorno compartido en el que puedan experimentar con diferentes tecnologías y modelos de inteligencia artificial antes de incorporarlos a sus servicios.
Esta aproximación permite aprender más rápido, compartir lo que funciona y reducir el coste y el riesgo de la experimentación individual.
También permite valorar distintos tipos de modelos, tanto comerciales como públicos y abiertos, y analizar en cada caso qué alternativa ofrece un mejor equilibrio entre funcionalidad, seguridad, privacidad, autonomía y sostenibilidad.
La finalidad no es disponer de una única tecnología, sino construir una capacidad pública compartida para experimentar, aprender y desplegar IA con garantías.
Casos de uso que generan valor para la ciudadanía y la administración
Los primeros casos de uso identificados muestran el potencial práctico de ese enfoque.
Uno de los más evidentes es facilitar que la ciudadanía pueda encontrar y entender la información administrativa mediante buscadores inteligentes y asistentes virtuales.
Pero las posibilidades van mucho más allá. En procedimientos reglados como la contratación, las subvenciones, la gestión de personal o los servicios sociales, la IA puede ayudar a automatizar tareas repetitivas y apoyar tanto a la ciudadanía como a los profesionales públicos. Por ejemplo, antes de que una persona presente una solicitud, el sistema puede advertirle de que falta un documento o que conviene verificar un requisito. Al otro lado del procedimiento, puede ayudar al empleado público a revisar la documentación mediante una lista de comprobaciones.
El objetivo no es sustituir el criterio del profesional público, sino aumentar su capacidad y liberar tiempo para las tareas que aportan mayor valor.
Sin datos de calidad no hay IA de calidad
Todo este modelo necesita una base imprescindible: datos fiables, bien gobernados y reutilizables.
Por eso, Agent.IA se plantea vinculada a LocalDades, una plataforma de datos local compartida que permite gestionar y gobernar la información, garantizar su calidad y disponer progresivamente de un catálogo de productos de datos validados.
Esta infraestructura compartida es especialmente importante para los municipios con menores recursos.
Compartir conocimiento, datos y soluciones
El reto de los próximos años es consolidar un espacio de referencia para el conjunto de las administraciones locales que permita compartir tres activos fundamentales:
conocimiento, porque aprovechamos la experiencia de los demás y evitamos empezar siempre de cero;
datos, porque, dentro del marco jurídico y de gobernanza correspondiente, su valor aumenta cuando pueden generar conocimiento compartido;
soluciones, para que lo que funciona en una administración pueda ser reutilizado por otras muchas.
Y con una convicción adicional: la innovación no depende del tamaño ni de la jerarquía. En el mundo local existen ayuntamientos pequeños experimentando con modelos locales de inteligencia artificial y desarrollando soluciones que pueden acabar siendo útiles para el conjunto del sistema.
Por eso, el objetivo no es sólo que las administraciones pequeñas puedan aprovechar las soluciones de las grandes. También es crear un ecosistema en el que una buena idea surgida en cualquier ayuntamiento pueda escalar y beneficiar a todo el mundo local.
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