El director de la AOC comparte la visión y los retos de futuro en el acto de Reconocimientos Administración Abierta

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Durante el acto de Reconocimientos de Administración Abierta 2025, Miquel Estapé, director de la AOC, subrayó la importancia de evaluar para mejorar y compartió la visión y los principales retos que nos corresponden para hacer avanzar, juntos, los servicios públicos digitales del país.

Reconocer el trabajo bien hecho

El director remarcó que estos reconocimientos no son un premio que te “toca”, sino el resultado tangible de un trabajo diario sostenido en los últimos doce meses. Constituyen, por tanto, un acto de justicia que da visibilidad al compromiso con el servicio público de los ayuntamientos y consejos comarcales que lideran el despliegue efectivo de la administración digital y el gobierno abierto.

Sin embargo, este reconocimiento comporta también una responsabilidad. Los entes galardonados lideran la transformación digital del sector público local de Cataluña: toman decisiones valientes y se convierten en referente para el resto. Sin embargo, hay muchas otras administraciones que, por razones diversas, encuentran dificultades para avanzar al mismo ritmo. La responsabilidad compartida consiste en identificar, a través del Índice de Madurez Digital, las iniciativas más innovadoras y las buenas prácticas replicables, para que ninguna administración quede atrás en ese camino.

Soluciones comunes para retos compartidos

El director concretó el papel del Consorci AOC en este ecosistema: ofrecer soluciones comunes para problemas compartidos, con el objetivo de que ninguna administración quede al margen de la transformación digital. Más allá de los servicios tecnológicos, la AOC colabora, coopera, comparte y coordina para evitar duplicidades y multiplicar el impacto de la tecnología y del conocimiento acumulado.

Esta labor no se hace en solitario: se despliega en estrecha colaboración con el Gobierno de la Generalitat y, muy especialmente, con las diputaciones, pieza clave para que el sistema funcione y llegue a todos los rincones del país.

Medir para mejorar: el Índice de Madurez Digital

Evocando la célebre máxima de Lord Kelvin, el director remarcó que sin datos de calidad no se puede evaluar y que, sin evaluación, no se puede mejorar. Ésta es la esencia del Índice de Madurez Digital: una herramienta pionera a escala europea que recoge y cruza información procedente de fuentes muy diversas.

De este minucioso trabajo emergen aprendizajes muy valiosos. Destacan tres buenas noticias: el 80% de la ciudadanía se declara satisfecha o muy satisfecha con los servicios digitales locales; el uso de estos servicios genera un ahorro medio evaluado en unos 100.000 euros por ayuntamiento -cifra validada por la metodología elaborada por la propia AOC-; y el 70% de las solicitudes que reciben los entes locales son ya digitales, una proporción equiparable a sectores tan avanzados como la banca.

Sin embargo, hay dos ámbitos que necesitan un impulso claro. El primero es el cumplimiento de la Ley de transparència, situado todavía en el 55%: una norma exigente que aplica el mismo nivel de requerimiento a un municipio de cincuenta habitantes que en la ciudad de Barcelona, ​​y que pide una reflexión compartida. El segundo es la interoperabilidad -el principio según el cual la ciudadanía no debe presentar documentos que ya están en poder de la administración-, que se mantiene en el 31% de su potencial. El episodio reciente de las colas generadas por el proceso de regularización de extranjeros ha puesto de manifiesto, que tenemos mucho trabajo pendiente de realizar.

De un índice de digitalización a un índice de transformación digital

Con la mirada puesta en el futuro, el director anunció la voluntad de que el Índice evolucione hacia un verdadero índice de madurez de la transformación digital. Mientras que la digitalización mide hasta qué punto los procesos se han trasladado al mundo digital, la transformación digital evalúa el impacto real sobre la ciudadanía y sobre la eficiencia interna de la administración. Dimensiones como los derechos digitales, la brecha digital, los plazos de tramitación, nuevos indicadores de ciberseguridad, la satisfacción ciudadana personalizada por administración y la calidad institucional se incorporarán progresivamente a la métrica a lo largo de los próximos años.

La red Gobiernos Inteligentes: datos e inteligencia artificial al servicio del país

Un año después de la firma del acuerdo entre el Gobierno de la Generalitat, Localret, las cuatro diputaciones y el Ayuntamiento de Barcelona, ​​el director hizo balance del trabajo desplegado por la red Governs Inteligents. Esta alianza persigue un objetivo nítido: garantizar que cualquier ente local de Cataluña -por pequeño que sea y por limitados que sean sus recursos- pueda aprovechar las oportunidades de los datos y de la inteligencia artificial para mejorar los servicios públicos que presta a la ciudadanía.

Durante los últimos meses, los grupos de trabajo han avanzado en la construcción de una plataforma común de datos, en la definición de un modelo de gobernanza que garantice calidad y trazabilidad, en la elaboración de un marco de uso ético y responsable de la inteligencia artificial -con decenas de casos de uso identificados- y en la formación de los trabajadores públicos.

El mensaje dirigido a los entes locales es claro: que la complejidad tecnológica la asuma la red, y que los ayuntamientos y los consejos comarcales puedan concentrar todo su valor allá donde son insustituibles —en la identificación de los problemas reales del territorio y en la toma de decisiones arraigadas a la proximidad y al conocimiento de las personas.

Ya hay resultados tangibles: la web Governs Intel·ligents, un catálogo de recursos en construcción, una plataforma de datos común en fase de prueba, casos de uso impulsados ​​por la Diputación de Girona en la automatización de actos de pleno, un informe sobre brecha digital elaborado con la Mesa del Tercer Sector, y nuevos casos sobre consumo energético de edificios municipales, interoperabilidad y objetivos de desarrollo. En el ámbito específico de la IA generativa, la AOC está impulsando soluciones como la anonimización automática de documentos para los portales de transparència y la clasificación inteligente de los más de dos millones de instancias genéricas gestionadas cada año a través deEACAT y e-TRAM.

Reformas estructurales: nuevos estatutos para una nueva etapa

El director enmarcó todo este trabajo en una convicción más amplia: vivimos un tiempo de revolución digital que exige reformas estructurales, no simples ajustes. En este sentido, saludó a la iniciativa del Gobierno de la Generalitat de plantear un proyecto ambicioso de reforma de la administración pública catalana.

La AOC, en su ámbito, también está inmersa en un proceso de reforma. Los nuevos estatutos del Consorcio, fruto de año y medio de trabajo con el Gobierno y con el mundo local a través de Localret, redefine la gobernanza, la misión y los objetivos de la entidad con una notable generosidad de todas las partes. Tres piezas estructuran esta renovación. En primer lugar, un refuerzo de la gobernanza del mundo local: las diputaciones tendrán presencia directa en los órganos ejecutivos de la AOC, una decisión primordial si se tiene presente que representan al 93% de los ayuntamientos del país.

En segundo lugar, un nuevo modelo de financiación compartida: la Generalitat seguirá asumiendo la estructura y la inversión —alrededor del 80% del coste—, mientras que el mundo local contribuirá en función del uso efectivo, mediante un coste marginal —es decir, sólo el coste adicional que genera cada uso del servicio. Este nuevo modelo de financiación, que próximamente se comunicará formalmente, responde a una voluntad política de los órganos de gobierno de la AOC ya los informes de intervención, que recuerdan que los consorcios son entes colaborativos en los que las partes que se benefician de los servicios deben contribuir a su sostenimiento.

Y, en tercer lugar, una actualización de la misión y funciones que consolide la prestación de nuevos servicios comunes en ámbitos como los datos y la inteligencia artificial.

El papel esencial de diputaciones y consejos comarcales

El director quiso dedicar un reconocimiento explícito a las diputaciones, que desde hace muchos años ofrecen asistencia, soluciones tecnológicas, formación, asesoramiento y acompañamiento en el mundo local. AOC, dijo, aprende de ellas e identifica conjuntamente en qué ámbitos la economía de escala se encuentra a nivel de país. Lanzó también una reflexión abierta: el mundo local pide cada vez más soluciones comunes con independencia del tamaño del municipio, lo que obliga a repensar conjuntamente los ámbitos de los servicios compartidos.

El ejemplo del portal de transparència es ilustrativo: una solución diseñada inicialmente para municipios pequeños que hoy utilizan tanto Sant Jaume de Frontanyà —el municipio más pequeño de Cataluña— como el Ayuntamiento de L'Hospitalet —la segunda ciudad del país—. Para conseguirlo, es necesario diseñar servicios con visión de flexibilidad, escalabilidad y vocación de servicio común.

En cuanto a los consejos comarcales, el director reivindicó con fuerza su papel como soporte de proximidad, el kilómetro cero de la transformación digital. Los municipios pequeños necesitan, ahora más que nunca, acompañamiento y soporte en el ámbito tecnológico, pero también en administración digital, gobierno abierto, transparència, protección de datos, accesibilidad, lenguaje llano y otros. Los consejos comarcales, coordinados con las diputaciones, son la entidad idónea para ayudar a mancomunar a la gestión operativa de los servicios asociados a la transformación digital. Es necesaria, afirmó, una reflexión estratégica conjunta para ordenar y fortalecer esta función, hoy dispersa entre diferentes convenios con la Generalitat, la AOC y las diputaciones.

Sumar por multiplicar

El lema escogido para esta edición —Sumar para multiplicar— vertebró el mensaje final. Tomando como referente la reciente misión espacial de la NASA, Artemis, II que ha vuelto a llevar a la humanidad a la Luna, el director recordó que los valores necesarios para alcanzar un hito de esta magnitud son exactamente los mismos que pide la transformación digital del sector público: visión compartida, colaboración, pasión por el servicio público y generosidad entre las partes. Es sumando esfuerzos cómo multiplicaremos el impacto de cada administración al servicio de la ciudadanía.

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