El Cuadro Europeo de Indicadores de la Innovación (EIS, por sus siglas en inglés) ofrece cada año una radiografía del rendimiento en investigación e innovación en Europa. La edición más reciente, publicada el 15 de julio de 2025, analiza y compara los resultados de los Estados miembros de la UE, así como de otros países europeos y competidores internacionales.
La herramienta permite seguir la evolución de los sistemas nacionales de innovación e identificar sus fortalezas y carencias. Así, se convierte en un instrumento clave para responsables políticos, investigadores y empresas, que pueden detectar áreas prioritarias de actuación y orientar mejor sus estrategias.
En esencia, el EIS da respuesta a una pregunta central: ¿hasta qué punto son sólidos los sistemas de innovación de los países europeos y dónde pueden mejorar? Para ello, el cuadro combina indicadores de ámbitos como la educación, la inversión en I+D, la capacidad innovadora de las empresas, el desarrollo digital y el impacto económico de la innovación. En función de los resultados globales, los países se clasifican en cuatro grupos: líderes en innovación, innovadores fuertes, moderados y emergentes, una categorización que facilita la comparación y la definición de políticas específicas.
Una de las principales conclusiones de 2025 es el contraste entre la mejora sostenida a largo plazo y una evolución más irregular en el corto plazo. Desde 2018, el rendimiento global de la Unión Europea ha crecido 12,6 puntos porcentuales, con mejoras generalizadas en todos los Estados miembros. Sin embargo, entre 2024 y 2025 se ha registrado un ligero bajón global, fruto de un equilibrio desigual: trece países han avanzado, pero catorce han retrocedido.
A nivel nacional, también se detectan movimientos relevantes. SUECIA ha recuperado el liderazgo europeo en innovación, mientras que Croacia ha ascendido al grupo de innovadores moderados. Por su parte, Xipre i hongria han cambiado de categoría, a pesar de seguir mejorando en términos absolutos, algo que pone de manifiesto la importancia del progreso relativo dentro del conjunto europeo.
España se mantiene en el grupo de innovadores moderados, con una puntuación de 92,7, que la sitúa por encima de la media de su grupo (85,9). El país ocupa la decimoquinta posición entre los Estados miembros de la UE y la decimonovena si se incluyen también los países vecinos. A largo plazo, su rendimiento ha mejorado notablemente, con un incremento de 13,9 puntos respecto a 2018 y de 1,9 puntos respecto a 2024.
Todos los datos del EIS están abiertos y se pueden consultar a través de su herramienta interactiva, que permite comparar países, analizar tendencias y reutilizar la información para fines de investigación o diseño de políticas públicas.