GUÍA: una nueva manera de encontrar respuestas sin tener que saber qué buscar
¿Cuántas veces hemos entrado en un portal de soporte sabiendo qué problema tenemos, pero sin saber exactamente qué palabras debemos escribir en el buscador? Ésta es una...
La Comisión Europea ha presentado la “Ley de Desarrollo de la Nube y la IA”, una iniciativa destinada a paliar el déficit histórico de Europa en capacidad de computación en nube y de alto rendimiento, un factor clave para el desarrollo de la inteligencia artificial y la reutilización de los datos abiertos.
Según el Servicio de Investigación del Parlamento Europeo (EPRS), la Unión Europea se encuentra por detrás de Estados Unidos en infraestructuras de centros de datos, a pesar de tener un PIB similar, y depende en gran medida de proveedores de fuera de la UE, lo que pone en riesgo la competitividad y sostenibilidad del ecosistema digital europeo.
La nueva ley apuesta por incrementar la investigación y la innovación en tecnologías de computación más eficientes, ampliar las inversiones en centros de datos y promover infraestructuras de nube seguras y soberanas. El objetivo es reducir el déficit de capacidad que limita tanto el desarrollo de modelos avanzados de IA como el procesamiento de la información del sector público. En un contexto marcado por el aumento de la demanda energética de estos sistemas, Bruselas considera esencial disponer de una infraestructura más resiliente para garantizar que los datos abiertos sigan siendo accesibles, interoperables y sostenibles en costes.
El EPRS subraya que una infraestructura sólida basada en la UE es imprescindible para aprovechar plenamente el valor de los datos abiertos de alta calidad, ya que éstos necesitan capacidad de computación fiable y escalable para ser procesados y compartidos a gran escala. Tanto los entrenamientos centralizados de IA como los sistemas descentralizados de nube dependen de esa base tecnológica.
A largo plazo, la Ley de Desarrollo de la Nube y la IA podría abrir nuevas oportunidades de innovación basada en datos, especialmente si se acompaña de estándares abiertos, medidas de interoperabilidad y una apuesta decidida por la soberanía digital europea.