Retos de la Administración según el Informe del Síndic 2025 

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El Informe Anual 2025 del Síndic de Greuges de Catalunya, presentado recientemente en el Parlament, lanza un mensaje claro y exigente: la Administración pública actual se encuentra en un final de ciclo y que, por tanto, es imprescindible repensar el modelo para adaptarlo a los nuevos retos sociales, demográficos y tecnológicos de la Cataluña actual.  

El modelo organizativo actual está altamente tensionado, es lento y ha perdido la capacidad de realizar transformaciones profundas que den respuesta a las necesidades de una sociedad cada vez más compleja. El 52% de la población valora muy o bastante negativamente el funcionamiento de la Administración catalana y aumenta respecto a hace una década. 

Desde la Administración Abierta de Cataluña (AOC), leemos este informe como un llamamiento urgente a la acción. Es necesario repensar la Administración aprovechando la transformación digital, no sólo para modernizar procesos internos sino para poner radicalmente a la ciudadanía en el centro. 

Burocracia, lentitud y la urgencia de automatizar 

Uno de los diagnósticos más severos del informe es que los controles administrativos se han multiplicado hasta convertirse en auténticos obstáculos. Esta hiperregulación, sumada a la descapitalización temporal de equipos derivada de los recientes procesos de estabilización y concursos de traslados, ha provocado un alargamiento inaceptable de los plazos. 

Las demoras tienen un impacto vital en las personas y en la actividad económica, como son los ejemplos del acceso a prestaciones sociales o bien la tramitación de licencias. Por ejemplo, el informe alerta de que muchas prestaciones sociales no llegan a todas las personas que las necesitan: cerca del 60% de las personas en situación de pobreza no perciben ni el ingreso mínimo vital ni la renta garantizada de ciudadanía 

Luces y sombras de la tecnología: Interoperabilidad, omnicanalidad y acompañamiento

El informe evalúa el papel de la tecnología e identifica dónde mejorar el modelo actual de relación digital. En el informe se destaca:

  • la frustración de que la ciudadanía deba seguir aportando documentos que la Administración ya tiene.
  • el peligro de la brecha digital: la tecnología no puede sustituir el contacto humano cuando éste es necesario porque genera exclusión. Es necesario acompañamiento en el proceso de tramitación.
  • la ciudadanía tiene derecho a la atención a presencial y la cita previa no puede ser obligatoria.

El dato como herramienta: la asignatura pendiente de la evaluación

La transformación digital no sólo es tramitar expedientes electrónicamente, sino generar datos para evaluar las políticas públicas. El informe subraya la carencia de una cultura evaluadora. La Administración necesita mecanismos basados ​​en datos reales para comprobar si los procedimientos solucionan problemas o sólo añaden carga burocrática.

Un acuerdo de país para una tecnología humanizada

La síndica concluye que esta transformación sólo podrá llevarse a cabo con un gran acuerdo de país: un consenso entre actores políticos, institucionales y sociales para construir una administración pública del siglo XXI, capaz de garantizar de manera efectiva los derechos de la ciudadanía del siglo XXI y destaca las siguientes acciones:

  • Renovar las estructuras que han envejecido
  • Simplificar los procesos y eliminar la burocracia defensiva
  • Priorizar la proximidad y la atención personal
  • Garantizar el uso ético, eficiente y humanizado de la tecnología
  • Reconfigurar la Administración para la Cataluña actual
  • Cumplir los plazos y llegar a tiempo
  • Aplicar la justicia restaurativa frente a las vulneraciones de derecho

Poner a la persona en el centro

La Administración debe escuchar, comprender y responder. Debe actuar con agilidad, eficacia y empatía, y debe hacerlo con la mirada puesta en la ciudadanía, que es su razón de ser. Cataluña tiene las herramientas, los profesionales y el diagnóstico.

El perfil de quien se queja

La franja de entre 35 y 69 años concentra la mayoría de quejas, mientras que la juventud y la gente mayor están infrarepresentats. Esto alerta sobre las barraseres (a menudo tecnológicas o procedimentales) que sufren los extremos de la pirámide demográfica.

Las mujeres presentan el 55% de las quejas, una cifra que sube hasta el 63,7% en el ámbito de las políticas sociales. Esto evidencia que son ellas las que asumen mayoritariamente las cargas de cuidado.

Sólo un 9,9% de las quejas provienen de personas nacidas en el extranjero, aunque representar el 23,8% de la población. Este decalaje demuestra que los colectivos más vulnerabilizados chocan con demasiados obstáculos para relacionarse con las instituciones.

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