El director de la AOC, Miquel Estapé, ha participado recientemente en el congreso “Innovación 2026” en Londres, una de las citas mundiales más relevantes organizada por el Foro de gobierno global. El evento ha reunido a líderes de gobiernos referentes en transformación digital -como Singapur, Reino Unido, Estonia o Australia- para compartir experiencias e iniciativas innovadoras.
La Identidad Digital, el fundamento del gobierno digital
Uno de los ejes estratégicos del congreso ha sido la consolidación de la identidad digital como el fundamento que da acceso a los servicios públicos digitales. Se ha destacado que su éxito depende de cuatro factores clave: la creación de un marco de confianza sólido, una experiencia de usuario excepcional que elimine las barraseres de entrada, y un sistema de registro online fácil e inmediato. El cuarto factor es la colaboración público-privada:. el sector público aporta la legitimidad y la potestad legal, pero a menudo carece de aplicaciones de uso diario. El sector privado —especialmente la banca— dispone precisamente de aquellas aplicaciones que la ciudadanía utiliza de forma cotidiana. La combinación de ambos mundos es, por tanto, clave.
El siguiente paso evolutivo son las carteres digitales móviles (TARJETEROS), que permiten gestionar credenciales personales de forma segura y basada en el consentimiento, y que abren la puerta a servicios proactivos personalizados.
Un hecho destacable: varios países anglosajones —Reino Unido, Canadá, Australia, Nueva Zelanda o EEUU— no disponen de un número de identificación único para cada ciudadano, por razones culturales y políticas históricas. Esto les genera graves dificultades a la hora de ofrecer sistemas de identificación digital ágiles y accesibles.
Los servicios digitales compartidos, aceleradores de la transformación
En el congreso se ha afianzado la importancia de los servicios digitales compartidos, también llamados a nivel internacional infraestructura pública digital. Se ha insistido en que son una inversión a largo plazo tan vital para la economía como lo soneres o los aeropuertos.
El congreso ha reafirmado la importancia de los servicios digitales compartidos -también conocidos internacionalmente como infraestructura pública digital— como una inversión a largo plazo tan vital para la economía como lo soneres o los aeropuertos.
Un modelo de servicios compartidos permite acelerar la transformación digital en todos los niveles de gobierno mediante soluciones comunes que generan ahorros y garantizan que ningún ciudadano quede atrás, independientemente de si vive en un municipio grande o en un ayuntamiento con pocos recursos.
Para construir esta infraestructura digital entre administraciones diversas, primero es necesario algo que no es tecnología: acuerdos institucionales y un modelo de colaboración horizontal —no jerárquico— que genere confianza a largo plazo entre las organizaciones implicadas.
Construyendo confianza en la inteligencia artificial
En un contexto en el que la inteligencia artificial (IA) es una de las tecnologías más cuestionadas de la historia por los riesgos que puede comportar, las administraciones deben realizar un esfuerzo activo para ganarse la confianza ciudadana en su buen uso.
La confianza no se compra, sino que se gana con transparència radical. La AOC y la Generalitat de Catalunya son líderes en aplicar informes de transparència algorítmica y evaluaciones de riesgos e impacto de todos los casos de uso de IA, yendo mucho más allá de lo que obliga el Reglamento europeo de IA que sólo lo exige para los casos de uso con un riesgo de nivel alto.
El potencial de la IA Agentiva y la interoperabilidad
La IA agentiva (IA agente) hace referencia a sistemas de IA generativa capaces de planificar y ejecutar procesos complejos de forma autónoma, interactuando con diversos actores y sistemas de información heterogéneos para alcanzar objetivos específicos. Aunque se encuentra en una fase inicial, su potencial para automatizar procesos complicados -como la gestión de subvenciones, ayudas o licencias de obras- es enorme.
Pero para que sea realmente efectiva, son necesarios unos prerrequisitos básicos: una gobernanza de datos robusta, una “fuente única de verdad” y plataformas consolidadas de interoperabilidad. En este punto, Cataluña parte con ventaja para desarrollar agentes interadministrativos inteligentes: dispone de Via Oberta y varios nodos de integración de servicios digitales (facturas, notificaciones, carpeta ciudadana, trámites interadministrativos…) que deben permitir desplegar estas soluciones innovadoras.
En el congreso quedó patente que varios países avanzados aún no disponen de plataformas de interoperabilidad, ni nodos de integración de servicios, lo que supone una desventaja seria a la hora de desplegar agentes interadministrativos inteligentes de automatización de procesos.
Otras conclusiones: liderazgo, medida y servicios del futuro
Una idea que se repitió a menudo en el congreso: el éxito de la transformación digital no es una cuestión tecnológica. Es sobre todo una cuestión de liderazgo. Hay que disponer de liderazgos claros y competentes que sepan crear una visión compartida, priorizar los ámbitos de mayor impacto en la generación de valor público y tener la valentía de tomar decisiones difíciles para superar resistencias y barreres al cambio.
Los líderes digitales deben combinar simultáneamente competencia técnica, capacidad de gestionar el cambio y habilidad para adaptar el marco normativo.
Para conseguir una transformación digital efectiva, es necesario medir el impacto en la generación de valor público. Los buenos indicadores de impacto son aquellos que ponen el foco en los efectos a las personas y que tienen claro el principio de que “todo comienza y termina en la ciudadanía”. Los indicadores que se miden están intrínsecamente alineados con la estrategia. Como se dijo en el congreso: “dime lo que mides y te diré cuál es tu estrategia”.
Por último, existe un gran consenso de cuáles son los servicios del futuro que deben hacer la vida más fácil a las personas: deben ser proactivos, personalizados, accesibles desde el móvil (primer móvil), con una excelente experiencia ciudadana, que permitan el control de los datos personales, que generen confianza, diseñados con la mentalidad de las nuevas generaciones de nativos digitales y que permitan integrar (en un futuro cercano) agentes personales de la ciudadanía.