Construir una vez, compartir para todos: el modelo de transformación digital de Cataluña

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Cataluña ha construido, con mirada larga y espíritu cooperativo, una forma propia de transformar digitalmente la Administración pública. Un modelo donde la Generalitat y el mundo local trabajan juntos para garantizar que ningún ciudadano ni ningún municipio quede atrás. Éstos son los resultados.

Un modelo nacido de la colaboración

En Cataluña disponemos del Consorcio Administración Abierta de Cataluña (AOC), creado sobre la base de la colaboración y con una mirada de país a largo plazo. Su razón de ser es ofrecer soluciones comunes que den respuesta a los retos compartidos de la transformación digital de los 2.250 entes públicos catalanes.

Y lo hace dentro de un marco de gobernanza compartida entre la Generalidad de Cataluña y el mundo local que constituye, en sí mismo, lo que llamamos el modelo común de transformación digital de Cataluña: un modelo singular, sin equivalente al resto del Estado ni a nivel internacional.

Un modelo que da resultados

Este modelo no es una declaración de intenciones: da resultados claros y medibles. Según un estudio realizado a partir de datos abiertos, las administraciones locales de Catalunya lideran con claridad la transformación digital del Estado.

Las cifras hablan por sí solas:

  • El 100% de los ayuntamientos y consejos comarcales garantizan ya los derechos digitales básicos de la ciudadanía y las empresas: el derecho a tramitar, en la transparència ya la contratación por vía electrónica.
  • El 70% de todas las solicitudes y tramitaciones se realizan hoy por medios electrónicos.
  • Los servicios comunes tienen un uso intensísimo, tanto por parte de la propia Administración como de la ciudadanía, con 2,5 millones de operaciones de negocio todos los días.
  • El 80% de la ciudadanía se declara satisfecha o muy satisfecha a los cuestionarios de valoración.

Transformación digital con equidad territorial

Detrás de estos datos hay una idea de que es el corazón del modelo. Las soluciones compartidas de la AOC garantizan que todos los ciudadanos de Cataluña disfrutan de servicios públicos digitales de calidad, vivan donde vivan y sea cual sea el tamaño de su ayuntamiento.

Así entendida, la transformación digital es mucho más que modernización tecnológica: es equidad territorial. Es asegurar que un vecino de un pequeño pueblo del Pirineo tenga los mismos derechos digitales que un vecino de Barcelona.

Transformación digital efectiva: 744 millones de ahorro anual

El modelo es, a su vez, profundamente eficiente. Sólo en 2025, la reutilización de los servicios comunes y la interoperabilidad han generado un ahorro de 744 millones de euros para el conjunto de las administraciones catalanas.

La lógica es sencilla y poderosa: se construye una vez y se comparte para todos. Cada euro invertido en la AOC genera 30 euros de ahorro en las administraciones y en la ciudadanía.

Son datos que confirman una tesis de fondo: la colaboración y la cooperación son la esencia del modelo común de transformación digital, donde la Generalitat y el mundo local trabajan juntos para ir más lejos. Y, para reforzar aún más esa gobernanza colaborativa, está en tramitación la aprobación del proyecto de unos nuevos Estatutos de la AOC.

Un nuevo terreno: datos e inteligencia artificial

Durante los últimos años, la actividad de la AOC se ha centrado en la administración digital y el gobierno abierto. Ahora, ese mismo espíritu cooperativo se extiende a un nuevo terreno: las soluciones comunes de datos y de inteligencia artificial.

Esta extensión nace del pacto de marzo de 2025 que creó la Red de Gobiernos Locales Inteligentes, cuyo objetivo es nítido: asegurar que todos los municipios —también los más pequeños— puedan mejorar sus servicios públicos gracias a esta tecnología disruptiva.

La iniciativa la coordina la AOC y se despliega de la mano del Consorcio Localret, las cuatro diputaciones y el Ayuntamiento de Barcelona, ​​con una convicción que marca el rumbo: la tecnología debe estar al servicio de las personas, y el uso de la inteligencia artificial debe ser siempre ético y responsable.

De la convicción a los hechos

Esta convicción se ha traducido ya en acciones concretas. La AOC ha implantado una metodología de transparència algorítmica para los casos de uso que desarrolla, alineada con las mejores prácticas internacionales y con el Registro de IA de la Generalitat.

Y, dentro de la propia Red, la Diputación de Barcelona ha creado Local.IA, un conjunto de herramientas prácticas que ayudan a los ayuntamientos a gobernar sus datos ya implantar la IA de forma ética y transparente. Local.IA se ha convertido en un referente que ya están adoptando las cuatro diputaciones y la propia AOC. Un ejemplo más –y no el último– de colaboración y reutilización.

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