El Informe sobre Desarrollo Humano que elabora anualmente el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) se centra este año en la inteligencia artificial y el potencial para ayudar a transformar las economías y las sociedades. También valora qué decisiones y medidas pueden tomarse para ayudar a todos los países a tener la oportunidad de prosperar en un mundo con IA.
Por lo que respecta al propio Índice de Desarrollo Humano (IDH), se destaca el contexto de estancamiento general desde la pandemia del Covid-19, aunque España ha mejorado su puntuación durante este período pasando de un IDH de 0.901 en 2020 a 0.918 Además, es de los países con mayor penetración en 12, y en España,XNUMX en XNUMX. frente a otros países del entorno como Francia en cuanto a atracción de talento en IA.
El informe expone los resultados de una de las mayores encuestas de opinión pública sobre IA realizadas a nivel mundial en los últimos tres años: más de 21.000 personas de 21 países y 36 idiomas fueron encuestadas. Se detallan a continuación algunos datos relevantes:
- Aproximadamente dos tercios de las personas encuestadas esperan utilizar la inteligencia artificial en la educación, la salud y el trabajo durante el próximo año.
- Más de la mitad de las personas encuestadas tienen la esperanza de que la IA servirá para mejorar las vidas.
- Los hombres utilizan la IA más que las mujeres. Las personas con mayor nivel educativo la usan en mayor proporción que aquellas con menor formación. La edad también influye: la gente mayor siente que la IA podría disminuir el sentido de autonomía.
Por lo que respecta al ámbito laboral, el avance de la IA genera temores de pérdidas masivas de empleo, según el informe. Sin embargo, el escenario es optimista, según los datos de la encuesta:
- La mitad de las personas encuestadas a nivel mundial cree que sus trabajos podrían automatizarse.
- Seis de cada diez esperan que la IA tenga un impacto positivo en el trabajo, creando nuevos puestos de trabajo y oportunidades.
- El 13% cree que la IA podría provocar pérdidas de trabajo; y sólo una de cada ocho personas cree que la IA podría quitarle el puesto de trabajo.
- La utilización en el trabajo de la IA generativa aumenta más rápidamente que el uso de ordenadores o Internet.
Aspectos positivos del uso de la IA
Si bien es indudable que habrá cambios en la demanda laboral, el informe afirma que delegar tareas en las máquinas puede liberar a las personas para que puedan dedicar más tiempo a otros aspectos de la vida, como el trabajo creativo, el cuidado de pacientes, la educación o el aprendizaje y el desarrollo de nuevas habilidades; tareas en las que las máquinas son deficientes y el componente humano es en sí mismo valioso.
Además, la IA puede mejorar la capacidad industrial y conducir a una mayor diversificación de las cadenas de valor, así como a mejores mercados para los trabajadores por cuenta propia. Puede dar lugar a nuevos conocimientos y competencias en beneficio de todas las personas, desde los campesinos hasta pequeños empresarios. Y crearán nuevas funciones para los seres humanos de manoeres que todavía no podemos imaginar.
La IA centrada en el ser humano
En el marco del Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial y de las líneas de trabajo de la Agencia Española de Supervisión de Inteligencia Artificial (AESIA), merece especial mención el enfoque por el que aboga el informe: una IA centrada en el ser humano. Para ello, identifica tres áreas de acción:
- Construir una economía “complementaria” para que las personas colaboren con la IA en lugar de competir con ella. La mejora de la inteligencia humana, el empoderamiento de los trabajadores y el despliegue estratégico de la IA son clave.
- Impulsar la innovación con propósito, integrando la acción humana en todo el ciclo de vida de la IA, desde el diseño hasta la implementación.
- Invertir en capacidades relevantes para que las personas puedan aprovechar al máximo la IA en sus vidas atendiendo a los riesgos y preocupaciones relacionadas con los sesgos, la privacidad, la asequibilidad y la equidad.
Todo ello, estas tres áreas invitan a los responsables políticos a tomar decisiones, decidir cómo utilizar la IA para crear oportunidades que permitan afrontar el cambio climático, los conflictos, la migración masiva y el rápido aumento de las desigualdades.
Por último, el informe también invita a la reflexión al afirmar que los riesgos son sólo una parte de la cuestión; la inteligencia artificial ofrece muchas más posibilidades para el bien común y aprovecharlas para satisfacer las expectativas de las personas de una vida mejor depende de algo más que algoritmos: es una cuestión de decisiones.