Con la aprobación de la Ley 19/2013 , de 9 de diciembre, de transparència, acceso a la información y buen gobierno, todos los niveles de gobierno, con más o menos acierto, abocaron sus esfuerzos en una de las dos vertientes de la transparència, la publicidad activa. En este sentido, surgieron innumerables iniciativas de datos abiertos de las administraciones públicas, que van creciendo a medida que pasan los meses, pero quedó olvidada la otra vertiente de la transparència, la de responder a las demandas de información. Una vertiente de la transparència que requiere por parte de las administraciones de un sistema estructurado de acceso a la información pública, que sea capaz de responder con celeridad.
Le recomendamos pues la lectura del artículo La “otra” transparència: el derecho de acceso a la información pública, que reflexiona sobre esta otra vertiente de la transparència, la generación de este derecho y su entrada con vigencia.