La gestión de las ciudades es uno de los aspectos fundamentales de las políticas del siglo XXI, dado que cada vez hay un mayor porcentaje de población mundial que vivirá en ellas, frente a los entornos rurales. En este sentido, gobiernos y empresas privadas trabajan para implantar nuevas tecnologías que faciliten la gestión de las ciudades, como sensores para controlar el tráfico, iluminación inteligente, sistemas de información sobre el transporte, riego inteligente para los jardines o procesos administrativos vía Internet, entre otros, por tanto, es necesario adaptar las infraestructuras a los nuevos tiempos para dar paso a las llamadas ciudades inteligentes.
En este sentido, esta semana se celebra en Barcelona elSmart City World Congress, que es el principal congreso internacional del sector de las ciudades inteligentes, con la presencia de más de 400 ciudades de todo el mundo, unas 200 empresas y más de 400 ponentes, y en la que la Diputación de Barcelona participará.
Los objetivos de una ciudad inteligente pasan por mejorar la calidad de vida de las personas, obrar en pro de la sostenibilidad económica y ambiental, procurar una gestión eficiente de los servicios, trabajar para la innovación en materiales, recursos y modelos, y utilizar la tecnología de forma intensiva.
Las infraestructuras de estas ciudades cobran especial importancia, ya que todos los servicios, ya sean públicos o privados, deben trabajar de forma integral conectados entre sí. La información se convierte en la mejor herramienta para aportar conocimiento, añadir valor y generar eficiencia y las nuevas tecnologías de la información y la comunicación aportan herramientas que interpretan todos los datos que se generan.
Fomentar planes de eficiencia y ahorro energético en los municipios y la utilización de las energías renovables mediante sistemas para medir y controlar el consumo de energía, por ejemplo, y facilitar la gestión interna de los municipios a través de herramientas TIC son dos de las prioridades de la Diputación de Barcelona. En este ámbito, el nube de la Diputación, un cloud privado municipal con aplicaciones, recoge toda la información sobre infraestructuras y gestión municipal para ayuntamientos. Por su parte, el portal de datos abiertos pone a disposición de los usuarios todos los datos que se destilan de la ciudad inteligente para que empresas, asociaciones y ciudadanos los utilicen en la creación de nuevos productos y servicios que aporten valor, innovación e impulso social y económico.
Para más información, puede consultar el siguiente artículo: La Diputación de Barcelona impulsa las Smart Regions